Esta obra rinde homenaje a uno de los clásicos más versátiles y queridos de la cultura culinaria nacional, reuniendo 12 tradicionales formas de disfrutar la sopaipilla chilena, tanto en sus versiones dulces como saladas.
Es la pieza de decoración perfecta para darle vida a cocinas, comedores, terrazas, cafeterías o locales de comida con alma criolla. Además, se convierte en un regalo nostálgico ideal para quienes viven fuera de Chile y extrañan nuestras tradiciones en los días de lluvia.